Espartaco ha muerto
larga vida a Da Vinci.
Spartacus
ha terminado. El capítulo final de la epopeya por la liberación de la
esclavitud nos lleva a la historia en los mismos terrenos, pero cientos de años
después. Las planicies de las colinas romanas dejan paso a la epopeya y el
fulgor de una época fuera de la oscuridad de la Edad Media.
La cadena Starz utiliza las
mismas herramientas que tenía en Spartacus para dar con su particular pincel,
el dibujo de la historia del renacimiento. Podemos comparar las dos obras no
solo en sus efectos o en su calidad protagónica, sino también en la forma de
contar la historia. El formato sigue siendo de casi una hora de duración como
pasaba con la obra del tracio esclavo. El uso de la escenografía 3D está muy
bien lograda con imágenes de alta calidad. Casi por momentos mejores, y eso se
nota después de cuatro años con los efectos de Spartacus, en algunos capítulos
de la anterior obra.
Florencia cuna del
saber, el dinero y las conspiraciones.
La historia empieza con el deseo
de un joven Da Vinci por las artes oscuras, aunque no cree en ellas como buen
científico. Esto nos lleva a un flashback donde se enlazan imágenes rápidas de
los cuatro días anteriores al suceso. ¿Qué
lleva a un simple científico a buscar preguntas más allá de sus miedos?

Cuatro días
antes, en el alto poder de la ciudad de Milán, el Duque se comporta de manera
irresponsable fuera de la moral cristiana: Sexo con jóvenes curiosamente
hombres, alcohol, todo en un Domingo de Ramos. La imagen desinhibida está en
unos niveles más bajos que en Spartacus, el
sexo se presenta de una forma normal, sin gratuidades más allá de lo
presentable. La posterior escena del asesinato del Duque de Milán se convierte
en un juego conspiranoico donde los presentes a la misa del Domingo, se hacen
participes del caos cuando Visconti y un grupo de hombres asesinan sin piedad a
un Duque asombrado. Pero algo se esconde en este asesinato, el Duque era parte
de una fuerza contraria en la ciudad. Era un Sforza. Un punto importante en el
poder residente entre la Iglesia y el poder emergente de las clases acomodadas
fuera del ambiente religioso.

Un joven Leonardo pinta en el
campo a Vanessa, musa y joven novicia salida del convento. Vemos como Leonardo es un seductor capaz de obtener todo lo deseado
para conseguir la codicia para completar su arte y el saber. Con la llegada
tarde de su aprendiz Nico, Leonardo pierde el deseo de seguir pintando a
Vanessa y el dibujo se olvida. Aquí vemos la maestría de Leonardo, nos damos
cuenta que se le pone como un superhombre que puede recordar todo y que nos
enseña su mayor miedo pero a la vez deseo placer: el rostro de su madre. ¿Futuro misterio y posible eje de la
historia del inventor? Da Vinci es un joven lleno del deseo de
conocimiento, y no le importa hacer lo que sea para poder apaciguar ese hambre.
Con su aprendiz
prueban el primero de los ingenios que vamos a poder ver en la serie de tv. De
carácter visionario, Leonardo consigue que la cometa vuele, con algunos
problemas, y sostenga en el aire a Nico. No sé si han construido a escalas
correctas los ingenios futuros del maestro florentino, pero el aspecto de cada
uno de ellos está muy conseguido y logrado. Dando una enorme verosimilitud a
las escenas. También la filmación en exteriores consigue hacernos participe del
tiempo.
El escenario florentino
nos da un tablero de juego perfecto en la época en la que está basada la serie.
Florencia por aquellos años eran la cuna del saber, la ciencia y un punto
económico poderosísimo. Instaurado el poder de la iglesia todavía fuera de la Edad
Media y el inicio de una Era marcada por la ciencia y el dinero. Representado
por los Medici y la alta oligarquía de la iglesia respectivamente. Esto traerá
un juego entre los intentos por conseguir el poder. En este tablero, tenemos a
Da Vinci.

Ya en la ciudad, Leonardo y Nico pasean por los puestos
del mercado. Un clásico escenario de aspecto austero y predefinido, al menos el
set parece más real. Las panorámicas que nos han ido enseñando del entorno son
una excelente enseña del mundo del renacimiento. Exactas a las apreciaciones
históricas, como dignas secuencias de cualquier videojuego, como el celebérrimo
Assasin’s Creed. El escenario es perfecto para encontrarnos con Lucrecia la
amante de Lorenzo, mandamás de la ciudad de Florencia y que será el
confabulador de toda la trama. Leonardo la ve por primera vez y queda prendado
de ella. ¿Usará a la amante Leonardo
para sus fines, o realmente se ha enamorado de ella?

Llegan malas noticias de Milán,
Lorenzo de Medici se entera de la muerte del Duque por parte de Visconti y un
grupo de afines a los mandados de la iglesia. Al parecer, todo por la cuestión
del honor ante el desvirgamiento de la sobrina del homicida. La pérdida del
Duque consigue romper una balanza de poder entre los Medici y la iglesia. Para
que el pueblo no vea la afrenta como una dura lanzada sobre la política, se
pretende que el carnaval sea terminado con una enorme fiesta que enseñará a
Nápoles como Florencia no ha caído derrotada.

En Nápoles, su santidad se
encuentra muy «a lo romano». Con una especie de rito con un joven en una terma
o piscina. Es interrumpido por su sobrino que le trae las noticias venidas de
un topo en la familia Medici. El duque de Milán ha muerto como sabemos, y
también la información que para contrarrestar las noticias del fallecimiento en
Florencia se va proceder a la fiesta del carnaval. También nos enteramos de que
alguien llamado «El Turco» ha llegado en busca del de llamado «Libro de las Hojas».
El sobrino asesina sin miramientos al joven que estaba con el cura.
Las piezas están en juego
moviéndose. De un hecho fortuito como es el asesinato del Duque se crea una
partida por conseguir el poder. ¿Quizás
eso que llaman Libro de las Hojas? Y el peón que traiga el tanto ganador es
Leonardo Da Vinci.
Da vinci, genio

Volvemos a Florencia
para ver las exigencias de los Medici ante los interesantes artilugios de Da
Vinci. Esta vez, con el carnaval cercano, el taller de Leonardo es participe
para ser el creador de una Colombina (un artilugio que se asemeja a una paloma
y prende los fuegos artificiales en la plaza de la catedral al finalizar el
trayecto del carnaval) Más allá de lo creído, Leonardo enseñe su Paloma un
ingenio mecánico más cercano al steampunk
que a un simple mecanismo. El inventor sabe que tiene poder y su forma de
comportarse es luchadora, no se deja pisotear por el poder de los Medici. Pide
más dinero, incluso del pactado, sabiendo que todas las cartas le benefician.
Pero es advertido, Ícaro creyéndose
poderoso voló demasiado cerca del sol y terminó cayendo a la tierra muerto, al
derretirse la cera de sus alas. Acertado paralelismo con lo que parece ser
la vida de Leonardo, un genio que gracias a esto puede permitirse luchar a su
manera contra los poderosos, pero tiene que tener cuidado, su poder puede
convertirse en arrogancia, como el hecho de solicitar audiencia para pintar a
la amante de Lorenzo, y así como el hijo del creador del laberinto del
Minotauro caer por su propia desidia.
La noche trae al genio al parecer la oscuridad que oculta
por la mañana. Mientras trabaja en la paloma, el miedo a algo del pasado,
probablemente un recuerdo reprimido por los flashback vistos; le hacen imbuirse
en el dolor de las pesadillas y el intento de aliviarlas por medio de las
drogas. Somos testigos del dolor que le produce el genio.
Por la mañana, el joven Leonardo junto con Nico van en busca
de inspiración para el trabajo
de la colombina en el mercado. De nuevo vemos los paralelismos en el trabajo de
Spartacus y de la serie que nos ocupa, al usarse la cámara lenta para
enseñarnos el grácil vuelo y conseguir con los efectos usados en la cabecera de
la seria, la visión desfragmentadora y
descubridora de Leonardo. Con el simple vuelo, y los estudios anatómicos de
diversos pájaros muertos, consigue crear su arte. Esta es una de las escenas
más bellas y perfectas de todo el inicio del show. Está cuidada al detalle cada
parámetro, ilustración y dibujos renacentistas. Un ejemplo perfecto de la
mecánica del pensamiento de Da Vinci.
Terminado
con su demostración de maestría, comprobamos como Leonardo hace un intento de
revolución, obra como buen joven en lucha contra un padre al parecer en las
altas esferas de los Medici. Para acercarse a la amante como primer intento
desea enseñar los numerosos dibujos y trucos que tiene.
Zoroastro, mago de
las artes oscuras.
En la taberna, vemos un gran
avance en la trama, no solo el momento que más se ha rumoreando para los
españoles debido a que aparece un extra al parecer muy semejante a un cuerpo de
seguridad español: la guardia civil.
El momento temporal de
la serie nos contrasta la lucha por el cambio desde esa época oscura de la Edad
Media, como el intento de resurgimiento del oscurantismo o su permanencia de
esta. Nos presenta otra versión cercana entre las dos o más concretamente que
existía mucho antes: la magia, el saber arcano, los demonios, son presentados
por el personaje de Zoroastro quiromante entre otras cosas. Casi la parte
contraria y oscura de Da Vinci. El «mago» le obliga a coger una de las cartas
del tarot y aquí es donde descubrimos porque el título de este capítulo: El ahorcado, es la carta del tarot la
cual elige Leonardo y nos percatamos de una persona tras estos. Pero también
como todo significado de cada imagen, la carta del ahorcado es un cambio brusco
en la vida, una apertura a otros mundos y otras visiones. Pero el hombre tiene
su parte científica más arraigada y al parecer no hace caso de los avisos; y
consigue dar con la solución a su deseo de conseguir que sus inventos, obras y
mecenazgo den rienda suelta a todo lo que tiene en la cabeza: hacerse pasar por
ingeniero militar más que por artista y pintor. Los tiempos convulsos
conseguirán que pueda inventar más cosas.

El
hombre que se nos presenta detrás de los amigos en la taberna, será una parte
importante en el trayecto de Da Vinci. Nos damos cuenta que es aquella persona
del inicio, en dónde Leonardo va en busca de respuestas. ¿Será algo que ocurra el desencadenante por el cual Da Vinci desee
respuestas? Buscado por los hombres de la iglesia, el davinciano le salvará
en un uso inusitado del arte de la espada. Leonardo es un outsider, un apestado
que va en contra del poder y no duda en meterse en una pelea que no es suya,
haciéndonos ver que no solo de cabeza vive el hombre y el arte de la espada lo
domina con una facilidad tremenda. Es un buen punto que la juventud del inventor
se nos presente mucho más allá de lo que conocemos. En un principio podríamos
haber pensado en una época donde Da Vinci fuera anciano, un adulto longevo con el
conocimiento asentado. Pero aquí vemos cómo puede errar cómo necesita aprender.
Como un agradecimiento
Leonardo recibe una moneda, no sin antes de un consejo algo críptico y la
dirección donde se aloja.
El Turco,
confabulaciones y artes del pasado.
La noche
cae y los tres amigos se han de ir a casa, Zoroastro se ha pasado con la bebida
y comida y el aprendiz Nico ha de llevarlo a su casa dejando en la mismísima soledad
a su maestro, que caerá preso de los mismos guardias que burló en la taberna.
La escena a continuación es una panoplia de intenciones por parte de Leonardo y
su padrastro, que es quien le ha secuestrado. Informándole de que ya no será su
único hijo y tendrá un verdadero hijo de sangre con la madrastra de Leonardo,
Margherita. Por lo tanto Da Vinci queda relegado a ser un bastardo, apaleado y
herido en la mano derecha.
A la mañana
siguiente, herido no solo físicamente, el trío de amigos espera paciente en la plaza
a la llegada de Lucrecia. A la velocidad del rayo mientras esta empieza a comprar
flores el ambidiestro Da Vinci dibuja a la doncella consiguiendo los favores de
esta o al parecer más que eso la atención, negándose al final a hablar con
ella. Dulce jugada de Leo, que así
consigue encandilar y negar el favor a una poderosa persona.
Asistimos
al ahorcamiento público de un judío. Da Vinci se percata de algún tipo de truco
cuando el ajusticiado pronuncia las mismas palabras que «El Turco» le dijo en
la taberna al salvarle. Eso hace que se dirija a la posada del cisne negro
donde estaba este viviendo y el dueño le diga donde se encuentra ahora. En las
viejas ruinas romanas…
Y es cuando volvemos
al principio…

«El Turco»
y Da Vinci pasan un rito de pasaje, lo mismo que le ha pronosticado su amigo
Zoroastro, el ahorcado le traerá un cambio una nueva visión. ¿Está preparado el científico Leonardo para
eso? Sabiendo que su don le puede
costar la vida. Su ansia por conocer le envía a ello. «El Turco» le explica
como el tiempo es cíclico, este puede ser la puerta que se cierra o se abre
para otra persona. Le enseña que algo existe más allá de lo que está
establecido. Y que diversas personas, que pueden reconocerse entre sí, son
participes de «Los hijos de Mithras», una hermandad que «recuerda» el pasado,
presente y futuro de una forma diferente a los demás. Ellos pueden saber qué ha
sido borrado y reescrito en la historia, todo el progreso y el conocimiento ha
sido guardado en «El libro de las Hojas». Este poderoso y arcano libro se
perdió cuando uno de los hermanos de la orden fue apresado y dado por muerto.
Avraham Ben Yosef. ¿Un libro dónde está
todo el saber pasado? ¿Quién no desearía hacerse con él?
Rito de paso
«El Turco»
le cuenta el por qué la guerra de la Santa Iglesia: Lupo Mercuri es el hijo
caído de los hijos de Mithras conservador de los archivos del Vaticano y que se
asemejan a los reunidos en el libro de las Hojas.
Los hijos
de Mithras recopilan esa información del pasado para poder ser divulgada
aprendida de nuevo, en cambio el Vaticano la quiere, como no para poder cambiar
y usar la historia a su gusto y placer. ¿Qué tiene que ver esto con Leonardo?
Pues que al final es hijo de una esclava de Constantinopla. Esto le convierte
en participe de todo lo que está descubriendo.
El pecado es… la
curiosidad
Los pocos flashback que vemos
sobre la juventud y el incidente de Da Vinci nos dejan con más dudas sobre lo
pasado: Un joven pastor va en busca de una de las ovejas y llega a una
enigmática cueva, como todo niño el deseo de entrar es acuciante y luchador
contra el miedo. De ella aparece sucio y cubierto de sangre que no es suya.
¿Cómo recordar? Para ello tendrá que
beber algún día de «La Fuente de la Memoria», un mítico vestigio (y supongo
algún tipo de finalización de rituales. Algo referente a la fuente el saber
eterno como en la mitología nórdica)
Ya está
contratado. El destino ha elegido a Da Vinci como buscador del libro de las
hojas su recompensa, saber qué paso con su madre y lo qué ocurrió en esa cueva.
Al día siguiente, sus dos amigos
le encuentran inconsciente en el mismo lugar todo lo relacionado con el Turco
ha desaparecido. Nico le informa que el esposo de Lucrecia, Leonardo, le pide
presencia en su palacio. Allí, el truco del retrato ha surtido efecto y es
contratado como artista para hacer un cuadro de Lucrecia. Momento que aprovecha
para enseñar los bocetos de sus ajustes y portentos en el ámbito de la
maquinaria militar.
El careo entre Lorenzo y Leonardo
consigue que este último sea empleado para hacer realidad los bocetos del
inventor llevándose de nuevo una nueva advertencia sobre el juego que usa para
poder acceder a los altos mando. Al irse satisfecho Da Vinci se topa con la
imagen del rostro del león algo que ya vio junto con el Turco y la moneda que
este le dio.
El carnaval
Y llega la noche donde la colombina
será presentada. Un rito que cada año se completa con el paso del fuego de la
primera cruzada a los regentes de la ciudad de Florencia. (Muy parecido a casi la entrega de la antorcha olímpica ¿no?) El
ingenio mecánico sale volando como un enorme proyectil, un cohete de metal
plateado y oro mientras Lucrecia y Leonardo se miran entre el gentío…
Como colofón al prendido del pebetero,
cual metáfora orgásmica, vemos como Lucrecia ha querido acostarse con Leonardo
y sabiéndose descubierta los dos se «confiesan» de alguna forma al otro. ¿Por qué cada uno hace eso más allá de la
atracción sexual? Leonardo usó de una manera a Lucrecia y esta ¿le usa a el de
otra manera más carnal? Los dos se han manipulado para conseguir algo de la
otra persona. La escena es magnífica porque no cae en el rol de siempre donde
después de hacer el amor la mujer se tapa sino que la pareja habla desinhibida
como una pareja normal, algo que también pasaba en Spartacus.

La noche de pasión trae otro
nuevo
enfrentamiento esta vez entre
Lucrecia y Leonardo dos personas que a su modo se han manipulado. Esto pone en
constancia para las dos partes nuevos objetivos y metas. Leonardo ha de hacer
caso más a la parte mágica de la vida; seguir ese destino que le tienen
preparado la hermandad, y Lucrecia al parecer solo ha tenido una noche de
pasión fuera del aburrido mundo matrimonial…
Los archivos
secretos.
El joven sobrino de su santidad
trae nuevas noticias, acompañado de un misterioso personaje bajo una capa, que
por los servicios prestados recibe un dedo cortado con un anillo. ¿Es el anillo del Duque de Milán? En
este momento conocemos al nombrado Lupo Marcuri y como avisan de que Leonardo
ha sido puesto en el tablero por la confrontación en busca de El libro de las Hojas…
El personaje en cuestión
descubrimos que es una parte infiltrada en la fila de los Sforza y no es más
que
Lucrecia la mujer de Lorenzo. El
acercamiento a Leonardo no ha sido algo sin sentido. Más para ver cuál es la
nueva pieza en el juego. ¿Qué hacer con Leonardo? Si no puede ser
corrompido, eliminadlo…
Y hasta aquí las tramas
por las que circundan el primer capítulo. Qué decir cuando podemos ver cada
pincelada dada en Spartacus en esta producción de la misma cadena, el trato y
el cuidado que se le ha dado y las ganas de saber qué es lo que se oculta entre
los tejemanejes de dos familias por conseguir un gran poder. ¿Lucrecia esconde algo más? ¿Es enviada por su marido para que sepa los tejemaneces del poder eclesiástico? ¿Aceptara Leonardo que hay algo en su pasado que tiene que buscar en el presente?